El mercado de la industria de los videojuegos está
experimentando en España un importante crecimiento en los últimos años, tanto
que representa más de la mitad del mercado de entretenimiento audiovisual.
Nuestro país es el cuarto consumidor europeo de este tipo
de entretenimiento, según la Asociación Española de Distribuidores y Editores
de Software de Entretenimiento. En la Comunitat Valenciana,
este sector ha cobrado mayor relevancia desde 2005, llegando a suponer en 2011 un
47,8% del total español. Además, un 24,8% de los adultos valencianos confiesan
jugar alguna vez, 2 puntos por encima de la media española.
Imagen de la Campus Party de 2011
El crecimiento de este sector en la Comunitat Valenciana
es evidente, en 2003 apenas había tres empresas desarrolladoras en la Comunitat Valenciana
y en la actualidad rondan la treintena. Una cifra insignificante si la
comparamos con empresas de sectores tradicionales de esta región como empresas
dedicadas a los cítricos, azulejos, etc. pero que refleja el gran crecimiento
que esta teniendo este sector en los últimos años Un crecimiento que además, se
prevé en aumento, ya que muchas de las universidades de la Comunitat Valenciana
están apostando por ofertar formación relacionada con este sector.
A pesar de estos datos tan positivos y esperanzadores para
el sector de los videojuegos todavía se enfrenta a diversos contratiempos fruto
de su “juventud”. Por un lado, resulta muy complejo realizar el cálculo de la
facturación del sector valenciano del videojuego. Doid intentó recopilar datos
al respecto para su informe de la situación del mercado en 2010, pero la
opacidad de las empresas impidió obtener resultados representativos.
Por otro lado, Muchas de las empresas españolas dedicadas
al desarrollo y producción de videojuegos se quejan de las leyes e impuestos a
las que están sometidas ya que en otros países como Canadá se ofrecen
sustanciosos beneficios fiscales a las empresas de videojuegos afincadas en su
territorio, conscientes de la gran cantidad de millones que mueve este sector.
Por último, existe el problema de encontrar gente
dispuesta a invertir en este sector en España, y mucho menos en nuestra
comunidad. Esto se debe principalmente a dos factores: la crisis económica y la
falta de información y el miedo de los inversores que no se atreven a apostar
por el sector de los videojuegos,
En resumen, todos somos conscientes del peso y el
potencial que el sector de los videojuegos tiene en nuestros tiempos y cada vez
más con la creciente incorporación de smartphones y tablets a nuestra vida
cotidiana, estamos frente a un sector económico que va al alza mientras que el
resto de la economía sigue cayendo.
Quizá si las empresas fueran más transparentes a la hora
de comunicar sus resultados económicos (me ha sido imposible encontrar un
estudio posterior al de 2010 realizado por Doid) el Estado podría ver más
fácilmente la potencia de este sector y ofrecer ventajas para que más
inversores apostaran por el sector de los videojuegos.
¿Quién sabe?, igual es uno de los caminos para salir de la
crisis…
Sr. Rojo
Fuentes a 01/04/2012: